MURU transforma conceptos científicos en pequeñas experiencias de exploración y descubrimiento.
Cada experiencia comienza con una pregunta. El niño observa, toca, prueba, se equivoca y descubre. Recién entonces MURU pone palabras científicas a lo que ocurrió.
Una situación breve despierta curiosidad: ¿por qué la Luna no cae?
El niño modifica, compara y observa sin recibir de inmediato la respuesta.
MURU ayuda a reconocer una relación o patrón y entrega una explicación corta.
La siguiente experiencia puede cambiar en ritmo, profundidad, repetición y estímulos.
Una respuesta conduce a una nueva pregunta y el mapa científico del niño crece.
Órbitas, fases, gravedad y observación.
Atmósferas, tamaños, temperaturas, anillos y lunas.
Estrellas, galaxias, exoplanetas y las grandes preguntas del universo.